publicado en diciembre 07, 2011 22:14


Hace poco vivimos como JF tucumana el festejo por los 75 años de nuestra juventud en Argentina.
Empezamos temprano a la tarde con una Misa en nuestro querido Santuario, en la que juntas pudimos renovar nuestra Alianza, acompañadas por el Padre Martín y un increíble coro a cargo de JFs.
Después de la Misa tuvimos la cena, en la que pudimos disfrutar de la presencia y testimonio de ex-jfs, de madres que colaboran con nuestra rama, de los sacerdotes y de las Hermanas María Sol y Cecilia María.
Y como siempre, lo mejor para el final! Nuestros festejos no podían terminar si no era con un regalo a nuestra queridísima Mater, que no es otra que el motivo por el que estábamos todas juntas. Así que después de la comida volvimos al Santuario todas juntas para darle lo que nos pareció el mejor regalo que podíamos ofrecerle: la corona.
Previo a los festejos vivimos la preparación a esta coronación, no sólo con los aportes al Capital, sino con todo el proceso para sacar el título de nuestra Reina, para averiguar bajo qué nombre quería ser coronada aquí en Tucumán. Para descubrirlo, un grupo de chicas se puso a la tarea de recorrer la Jf, grupo por grupo, para hablar con todas, tratando de averiguar qué es lo que nos inquietaba, preocupaba, alegraba o movía más hoy. Y después de mucho trabajo y de mucha intriga, coronamos a nuestra Mater como REINA DEL SÍ AUTÉNTICO. Reina de ese SI que el mundo de hoy nos pide a gritos, pero del verdadero si, del SI AUTENTICO, que va más allá de la simple palabra y que significa que por ese sí nos comprometemos a dejar todo por Ella, a dejar todo por Schoenstatt y por esta JF para que siga creciendo como hasta ahora y para que en cada una quede siempre la huella de nuestro paso por la rama, porque la juventud femenina no es una etapa, es un sentimiento que se lleva EN EL ALMA.
Feli Casanova
JF Tucumán