hmariasol publicado en junio 20, 2010 10:35


Bueno se terminó. El fin de semana largo ya pasó. Nos fuimos de mini-vacaciones, fuimos a los festejos, nos emocionamos viendo a “la Sole” revoleando el poncho el 25 a la madrugada, nos quedamos sin voz cuando entonamos las estrofas de nuestro Himno junto con la transmisión oficial, fuimos al Tedeum o lo vimos por tele, usamos escarapela todo el finde, y muchas otras cosas más…
Pero, ya está… ¿no?
¡Claro que no! Esto recién comienza. Si bien para los periódicos, los famosos, los políticos, la tele esto ya se terminó y ahora van a empezar a pensar en otras cosas (como las elecciones del año que viene o los problemas que vivimos día a día), esto no nos tiene que pasar a nosotras.
Nosotras TENEMOS que ser ejemplos vivos de que el Bicentenario no se terminó, que recién comienza. Y, ¿por qué? Bueno, por varias cosas…
Primero y principal, nuestra Historia nos indica que nosotros recién proclamamos nuestra Independencia en 1816 o sea que faltan unos buenos seis años para que terminemos de proclamar nuestro Bicentenario. En esos seis años, nuestro territorio (no lo llamamos país porque todavía no estábamos constituidos como tal) fue el escenario de diversas luchas que se llevaron a cabo en búsqueda de la Independencia. Fueron tiempos de Belgrano, de San Martín, Güemes, y tantos otros patriotas. Fueron tiempos decisivos en los que nuestra Patria se forjó sobre las armas y sobre la valentía de unos pocos. Y, al final, ese heroísmo triunfó y vio nacer a una Patria nueva. América del Sur saludó, en 1816, a las Provincias Unidas del Río de la Plata que nacían un 9 de Julio. Porque, a pesar de lo que cree la mayoría de la gente, ese día no nació la República Argentina, sino que nacieron las Provincias Unidas porque nuestro territorio comprendía los actuales territorios de Uruguay, Paraguay y Bolivia.
Pero también debiéramos saber que el Bicentenario no terminó porque estos tiempos requieren de nuestra valentía. Así como el período 1810-1816 vio nacer el heroísmo de muchos hombres y mujeres, el período 2010-2016 también requiere de mucho heroísmo. Pero no del heroísmo de los demás sino de NUESTRO heroísmo. Tampoco el heroísmo de las armas y las guerras sino el heroísmo del día a día. Así que, vamos, demostrémosle al mundo y, sobre todo, a nuestros compatriotas que el Bicentenario RECIÉN comienza. Usemos escarapelas, cumplamos el Pacto, cumplamos nuestro deber de estado lo mejor posible. En fin, HAGAMOS PATRIA.
Y acuérdense que nosotras contamos con una ayudita extra…La Mater está con nosotras para triunfar en cada rincón de nuestras vidas. Ella va a ser la que, finalmente, venza en nuestra Patria. Si nosotras la coronamos a Ella, Ella se coronará en nuestra Patria.
Por eso, JF, nuestro Bicentenario no terminó… ¡Recién comienza!