Juventud Femenina
domingo, 05 de febrero de 2012
  José Engling  

 

 

 
Caminando hacia la santidad
Seguramente alguna vez han conocido personas que encierran un misterio, no que sean intrigantes, sino que encierran un misterio de amor y que pueden llegar a hacer grandes sacrificios por amor.
Por eso queremos descubrir ese misterio de amor en la vida de un héroe de Schoenstatt; José Engling. El regaló a Schoenstatt el ardor del heroísmo, fue un verdadero apóstol. José Engling anhelaba ser sacerdote.
Era seminarista de los Padres Pallotinos y pertenecía a la Congregación Mariana. Al declarase la primera guerra mundial, debió estar en el frente de batalla donde ofreció su vida por Schoenstatt. Murió a los 20 años de edad.
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  Bárbara Kast  

 

Bárbara era una chica como nosotras, quizás lo que más nos llame la atención es el hecho de que algo sucedió en ella desde que frecuentó el Santuario y sobre todo desde que selló la Alianza de Amor. Queremos descubrir qué fue lo que produjo esa gran transformación en ella...

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  Hna. M. Alejandra  

 

 

 

Hna. Alejandra

El tiempo del Exilio del Padre fue un tiempo de muchas exigencias que despertó mucho heroísmo.

En Argentina estaba todo por hacerse. La Hna. M. Alejandra, con sus ansias de entrega total, supo ver en este tiempo difícil una oportunidad para canalizar su anhelo y demostrar así un amor heroico por el Padre Fundador y por la fecundidad de la Obra de Schoenstatt en Argentina.

Lo más grande de la Hermana M. Alejandra no está quizás tanto en su muerte física, sino en el hecho de que su vida fue un permanente sí a la voluntad del Padre, y una entrega total para que su tierra Argentina sea schoenstattiana. Ella es semilla del Reino nuevo y la luz de su vida señala al Santuario Nacional, donde anhelaba congregar frente al Altar de Peregrinos a la Juventud de su tierra.

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  Hna. M. Emilie  

 

 

Hna. M. Emilie
El Padre José Kentenich habló de la misión especial que la Hna. M. Emilie había recibido de parte de Dios para nuestro tiempo.
Refiriéndose a ella dijo lo siguiente: “Su misión consiste en liberar a los hombres de sus miedos y angustias y cobijarlos en el corazón paternal de Dios. Ella misma sufrió a causa de profundos miedos y angustias. Esto debía ser así. Muchas veces cuando una persona debe cumplir una misión es probada con dificultades que van en la misma línea de su tarea de vida.”
El Padre Kentenich dijo: “ El miedo es el síntoma de esta época. Por ser un sentimiento propio del tiempo actual, casi todas las personas pueden decir que lo han experimentado. La Hermana M. Emilie experimentó por largos años la angustia y el miedo paralizante, pero al final de su vida no hubo nada que pudiese llegar a angustiarla.”
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  Julio Steinkaul  

Julio Steinkaul ofreció su propia vida a la M.T.A. para que ella protegiese el lugar de Schöenstatt y la Familia de la persecución nazi.

Al terminar el año de 1939 y cuando comenzaba el siguiente, se encontraban en una jornada de ejercicios en Olpe. Y aquí los alcanzó el llamado de la “Primavera Sagrada”. En la antigüedad romana, había una costumbre singular.

Cuando se quería aplacar la ira de los dioses y alejar una gran desgracia nacional, el pueblo prometía dedicarles a los jóvenes y muchachas que nacieran durante todo un año.

Debían crecer en otro lugar, construir allí una ciudad y ser el principio de un pueblo nuevo: era una Primavera Sagrada. Esta idea se convirtió en un símbolo para el círculo de los estudiantes reunidos en torno a Julio.

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  Joao Luis Pozzobon  

 

Desde chico se distinguió por su piedad y su disposición para servir. Se convirtió en un hombre sencillo, padre de siete hijos, desempeñándose como comerciante.

En 1947 conoció la pedagogía de Schoenstatt y la espiritualidad del Santuario de la Madre Tres Veces Admirable.

Cuando llegó el P. Kentenich a Brasil, se estableció entre ambos un profundo vínculo y con el asesoramiento del P. Celestino Trevisan participó de un grupo de hombres.

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  Mario Hiriart  

Desde chico se distinguió por su piedad y su disposición para servir. Se convirtió en un hombre sencillo, padre de siete hijos, desempeñándose como comerciante.
En 1947 conoció la pedagogía de Schoenstatt y la espiritualidad del Santuario de la Madre Tres Veces Admirable.
Cuando llegó el P. Kentenich a Brasil, se estableció entre ambos un profundo vínculo y con el asesoramiento del P. Celestino Trevisan participó de un grupo de hombres.
La vida de Mario está profundamente ligada a dos tierras: Bellavista (Chile) y Santa María (Brasil). Su vida está indisolublemente arraigada en el Instituto de los Hermanos de María de Schoenstatt. Chileno, 25 años de edad, ingeniero.
En medio de sus actividades profesionales decide ingresar al Instituto de los Hnos. de María. Mario sabe que el mundo de la técnica, del trabajo en la industria y la vida de la sociedad está separado de Dios.
Dios debe volver a ser el centro de la vida. Mario se entusiasmó por el ideal de los Hnos. de María: estar en medio del mundo, de la vida y en todas las tareas y actividades, probar que es posible vivir en el mundo sin convertirse en mundano sino en cristiano, y convertir en cristiano aquello que es mundano
 
 

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  Fiat Maria  
 
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